
La próxima jornada de La Zarzuela llega acompañada de un bote de Lototurf de 3.027.000 euros y otro de Quíntuple Plus de 206.000 euros.
Poco a poco, el mundo del turf ha ido ganando adeptos en España y ya son muchos los aficionados que, cada domingo, se dejan caer por el madrileño hipódromo de La Zarzuela para disfrutar con carreras que nada tienen que envidiar a las de Ascot. No obstante, la historia de la implantación de este deporte en nuestro país aún sigue siendo un misterio para algunos.
Mucho ha llovido desde que, en el siglo XIX, el padre del turf nacional, el Duque de Osuna, introducía esta afición en España. Entonces, las carreras eran un espectáculo reservado a un público minoritario y se celebraban en el Paseo de las Delicias y en la Casa de Campo.
La Zarzuela tuvo que esperar hasta 1941 para poder abrir sus puertas al público sustituyendo, así, al antiguo hipódromo de La Castellana, situado en los ahora Nuevos Ministerios. Para la construcción de la nueva pista madrileña se abrió un concurso de proyectos en el que resultaron ganadores los arquitectos Arniches y Domínguez y el ingeniero Eduardo Torroja. De éste último es la primera tribuna volada sin columnas de la historia de España.
Desde entonces, La Zarzuela ha ido consolidándose como un hipódromo de referencia del turf nacional e internacional. No dude en disfrutar, el próximo 10 de mayo, de su séptima mañana de carreras de la primavera. Una jornada en la que los aficionados a las apuestas hípicas podrán ilusionarse con el bote de Lototurf de 3.027.000 euros y de Quíntuple Plus de 206.000 euros.