El jockey francés Julien Grosjean triunfa en tres de las cinco pruebas de la segunda jornada de carreras nocturnas disputadas en el hipódromo de Mijas.
Tras el éxito de la jornada inaugural de su calendario estival de carreras nocturnas, a la que asistieron más de 5.000 personas, el hipódromo malagueño de la Costa del Sol volvió a ofrecer, el sábado 11 de julio, un espectáculo fuera de serie destinado a toda la familia, en el que niños y mayores pudieron disfrutar de cinco emocionantes pruebas hípicas así como de la extensa oferta gastronómica y de ocio que ofrece el recinto.
La magia implícita de estas carreras de caballos a la luz de la luna cautivó a muchos de los asistentes en una noche en la que el nombre de Julien Grosjean fue anunciado como triunfador hasta en 3 ocasiones, algo que para este jockey comienza a convertirse en un hecho habitual y es que el joven francés se ha transformado en una apuesta segura al hacer volar hasta la línea de meta a todos los equinos que dirige.
El primero de los triunfos del rey de las pistas llegó en la tercera prueba del calendario, gracias a Diurno. Más tarde, en la cuarta carrera, el jinete galo volvió a salir victorioso montando al favorito Indian Tango, con el que logró neutralizar rápidamente a su rival Dance of Dreams. Pero, como no suele haber dos sin tres, Grosjean repitió la faena con Cabo Cañaveral adjudicándose, así, el trofeo principal de la jornada: el Premio Ayuntamiento de Mijas.
En cuanto al resto de carreras, cabe destacar la victoria de la potranca Selamy, que supo defenderse muy bien en su primer enfrentamiento contra sus rivales machos en la primera prueba de la noche. Más tarde, la debutante Jakemate, de dos años, dejó con la boca abierta a todos los espectadores con su indiscutible triunfo.
Cuando las carreras tocaron a su fin, muchos de los espectadores más trasnochadores decidieron continuar la velada al aire libre disfrutando con el mejor ambiente de la terraza chill-out del recinto. Los más nostálgicos también pudieron realizar un particular regreso al pasado gracias a la colección de coches clásicos expuestos, aquella noche, en el hipódromo.