No se pierda la velada de turf con la que el hipódromo madrileño pone fin a su temporada estival de carreras nocturnas.
¿Aún no ha disfrutado de una velada inolvidable en el Hipódromo de La Zarzuela? ¿Ni ha apostado a caballo ganador a la luz de la luna? ¿Ni se ha contagiado de la magia de unas carreras nocturnas que, jueves tras jueves, han fascinado a miles de espectadores? Si quiere sentir cómo su adrenalina se dispara al ver galopar a los mejores ejemplares hacía la línea de meta, todavía está a tiempo de vivir una experiencia única en uno de los grandes templos del turf.
Esta noche, La Zarzuela pondrá el broche final a una temporada estival que, lejos de dejar indiferente al público, ha convertido a muchas personas en auténticas seguidoras del mundo de la hípica. No es de extrañar, ya que a lo largo de siete jornadas, ocho si contamos la de este jueves, los organizadores del hipódromo madrileño han puesto toda la carne en el asador, ofreciendo a los aficionados una combinación única: las mejores carreras de caballos unidas a una extensa oferta gastronómica y de ocio nocturno.
Esta octava y última jornada de magia hípica, sin duda, promete con cinco carreras de máxima emoción. La primera de ellas será una prueba de venta de 1.600 metros de distancia, en la que los grandes favoritos (Liniberto, Parmesano y Royal Protector) deberán dar lo mejor de sí mismos si quieren coronar la meta en primera posición. Más tarde, serán los potros de tres años los que tomen el relevo sobre la pista de arena. En este caso, El lucero se presenta como el predilecto de las apuestas.
Pero, aquí no acaba la noche. Los amantes de las sorpresas podrán disfrutar de dos hándicaps de 1.800 metros cada uno, en los que cualquiera de los ejemplares participantes podría salir victorioso. A continuación, un sprint de 1.200 metros, destinado a potros de dos años, será el colofón de una velada única y llena de emociones.
Y si tras vivir una noche como ésta se resiste a olvidar las carreras nocturnas, recuerde que el próximo sábado 25 de julio podrá repetir una experiencia similar. Eso sí, en esta ocasión deberá acudir al malagueño hipódromo de La Costa del Sol para poder vibrar con cinco grandes pruebas y, de paso, llevarse un dinerito a casa gracias a las apuestas hípicas.