En defensa de la maltrecha tesorerÃa del Reino en 1820, las LoterÃas se defienden como un instrumento útil ara atender las obligaciones del Estado y la prosperidad general. Son muchos los argumentos y el destino de los fondos: la organización de los juegos, el perfil de los administradores, ...
Con un léxico cuidado y una impresión sencilla, Francisco Gonzáles de Estefani afronta en este libro las bases de una reforma completa de juegos estatales y su gestión.
Estefani nació en 1765, en Vélez-Málaga. Años más tarde, en 1804, fue nombrado Director de LoterÃa aunque, al inicio de la Guerra de la Independencia española, fue deportado a Francia. En 1812 volvió a Cádiz, donde recuperó el cargo de Director después de jurar la Constitución.
A la vuelta de Fernando VII, el autor de este libro se puso al servicio del monarca. Más tarde, durante el Trienio Liberal (1820-1823), consiguió conservar el cargo de Director de LoterÃas, tras jurar de nuevo la constitución de Cádiz. Aunque, con la vuelta al absolutismo, volvió a ponerse al servicio de Fernando VII.
En 1834, fue condenado a 10 años de prisión, acusado de utilizar recursos de LoterÃas para organizar levantamientos carlistas en Madrid, Aranjuez y Toledo. Las acusaciones, sin embargo, no parecÃan tener mucho fundamento pues provenÃan de un empleado de LoterÃas que guardaba cierto rencor a Estéfani por sentirse injustamente relegado en su trabajo. Por ello, en 1842, el autor fue indultado y, dos años más tarde, pudo recibir su pensión de jubilación.
Con treinta años al frente de la Dirección de LoterÃas y con un enorme olfato polÃtico, que le permitió sortear los avatares de su época, Estéfani ha sido el director de LoterÃas con más antigüedad en la historia de este ramo.
A la hora de introducir este libro, también conviene destacar la figura de Icabalceta, co-director de la Dirección General de LoterÃas en los años en que se redactó la Memoria y un convencido liberal que asumió este cargo, probablemente con el objetivo de vigilar al resbaladizo Estéfani.