
¿Cómo se convierten los boletos y resguardos sin premio en el premio que soñabas?
¿Es posible convertir un décimo no premiado en la casa de tus sueños? ¿Quién dijo que un coche no sale de un resguardo de una apuesta hípica que no ha sido agraciada? Esto es lo que han hecho dos artistas de Rhode Island (Estados Unidos), que han convertido sus sueños en realidad…de papel. Para ello han utilizado millones de boletos no premiados y han creado con ellos los objetos de deseo que se habrían comprado quienes ganasen alguno de los premios soñados.
Jugando con la ironía y la fantasía, Lauren Was y Adam Eckstrom, han presentado su exposición ‘Fantasma de un sueño’ (Ghost of a dream) plagada de esculturas realizadas a partir de miles de boletos de loterías no premiados, según publica la página Tree Hugger. Los artistas empezaron a guardar miles de resguardos no premiados y empezaron a preguntar a la gente en qué soñaban cuando jugaban a la lotería.
El primer sueño de casi todos coincidía: comprarse un coche. Por ello entre los objetos construidos destacan un coche Hummer construido con boletos no premiados valorados en 30.000€ (39.000$). También le acompaña ‘La casa de tus sueños’, construida con resguardos por valor de 53.000€ (70.000$). Además, como valor añadido, intentaron que la cuantía de cada objeto construido con los resguardos fuese el mismo que el de los objetos reales.

Los artistas juegan con dos conceptos principales, por un lado, el imaginario de sacar de la nada lo que anhelaban aquellos que querían hacerse con un premio. Por otro lado, la capacidad del reciclaje que ha permitido utilizar elementos que no servían para nada en obras de arte que, metafóricamente, reflejasen el premio.
También con su obra invitan a reflexionar sobre que el valor de un premio depende del individuo. Y que las cosas pueden tener el valor que cada uno quiera darles. Nunca serán un coche real pero estos resguardos han pasado de ser un objeto sin ningún valor a convertirse no sólo en objetos de museo sino en piezas de coleccionista. ¿Qué opinión merece este arte de reciclaje? Opinen aquí o en nuestra página oficial de Facebook.